- Después de 2004, (tsunami del Océano Índico), el año pasado fue el más mortífero de la década anterior. El alto número de víctimas de 2008 es imputable sobre todo a dos desastres: el ciclón Narguis que dejó un saldo de 138.366 muertos (o desaparecidos que se dieron por muertos) en Myanmar y el terremoto de Sichuan que se cobró 87.476 vidas en China. Ambos desastres contabilizaron el 93 por ciento del total mundial.
- En 2008, hubo menos desastres en el mundo que en cualquier otro año de la década: 326 naturales y 259 tecnológicos.
- El número de muertos en desastres tecnológicos (6.926) también fue el más bajo de la década y la mayoría de esas muertes obedeció a accidentes de transporte.
- A groso modo, el número de damnificados por desastres naturales (213 millones) fue similar al de otros años e inferior a la media de la década: 270 millones. Más de un tercio de esa cifra obedece a las rigurosas condiciones invernales que aquejaron a varias provincias chinas
- Hubo 46 millones de damnificados por el terremoto de Sichuan, China; 11 millones por las graves inundaciones en EE.UU. y 10 millones por la sequía en Tailandia. Cada uno de los 19 desastres naturales de mayores proporciones –11 en Asia, cinco en África y tres en las Américas– dejó un saldo de 1.000.0000 a 8.000.000 de damnificados.
[Fuente: CRED]
- El “último kilómetro” es la frase utilizada por profesionales de la gestión de desastres para referirse a la etapa final del proceso de alerta temprana a escala comunitaria que es donde más se necesita pero que en muchos casos no llega hasta allí.
- En todo el mundo, la radio y la televisión siguen siendo los medios más comunes para emitir alertas de desastres inminentes.
- En las islas Maldivas, uno de los países más afectados por el tsunami de 2004, hay más conexiones de telefonía móvil que habitantes y se procede a explorar el uso de mensajes de difusión (envío simultáneo de un SMS a múltiples usuarios) para emitir alertas.
- Según un sondeo, en EE.UU. se considera que tratándose de alertas, los bomberos son la fuente de información más fidedigna.
- En los planes de alerta temprana, el conocimiento es crucial. Tilly Smith, una niña británica que en diciembre de 2004 estaba de vacaciones en Tailandia y dos semanas antes había estudiado los tsunamis en el curso de geografía, supo reconocer la espuma del mar que anunciaba el tsunami, dio la alerta y en esa playa no hubo ningún muerto.
- Uno de los mejores ejemplos mundiales de la validez de la preparación en previsión de desastres basada en la comunidad es Mozambique, donde en menos de 10 años se logró reducir drásticamente el número de muertos en las inundaciones y tormentas a las que dicho país se ve expuesto periódicamente.
- Más del 80 por ciento de la población camboyana vive cerca del río Mekong y afronta inundaciones cada vez más frecuentes e imprevisibles debido al cambio climático y otros factores.
- En 2008, inundaciones, tormentas, olas de calor y sequías totalizaron el 59 por ciento de los subsidios del Fondo de Reserva para el Socorro en Casos de Desastre de la Federación Internacional (DREF por su sigla en inglés).
- Según estimaciones, adaptar el diseño de un puerto de aguas profundas en la isla caribeña de Dominica costaba menos de un tercio de lo que hubiera costado reparar los daños causados por los huracanas.
- En el Mediterráneo no hay ningún sistema operativo de alerta temprana, a pesar de que allí se registra el 10 por ciento de los tsunamis del planeta.
- Casi el 75 por ciento de las alertas de tsunami en el Océano Pacífico son alertas falsas, lo que denota la dificultad de mantener la credibilidad de los sistemas de alerta temprana.
- En el tsunami del Océano Índico podrían haber muerto hasta cuatro veces más mujeres que hombres, según Oxfam International (citada en el IDM).
- 10 por ciento de la población mundial vive cerca de alguno de los 1.511 volcanes activos que hay en el mundo.
- La acción temprana es una inversión para el futuro; a largo plazo resulta mucho más eficaz que la mera intervención de emergencia y, en momentos de crisis financiera mundial, es más eficiente en función de los costos. La experiencia muestra que por cada dólar invertido en prevención se ahorran cuatro en la intervención de emergencia.
- En noviembre de 2007, la noche antes de que el ciclón Sidr recalara en Bangladesh, unos 5.000 voluntarios de la Media Luna Roja se desplegaron a lo largo de costa meridional para dar la alarma. Sin esa alerta, el número de muertos hubiera superado con creces los 3.000 que hubo.
- Uno de los mejores medios conocidos de evaluar la exposición de las comunidades al riesgo de desastres es el “análisis de vulnerabilidad y capacidad” (AVC), método que la Cruz Roja y la Media Luna Roja fueron las primeras en aplicar.
- El DREF de la Federación Internacional se utiliza de más en más para la preparación en previsión de crisis inminentes y la intervención en casos de desastre; por ejemplo, en medio de los disturbios de Guinea en 2007 sirvió para ayudar a la Cruz Roja a activar los planes de contingencia de desplazamiento de la población.
- Desde 2004, el DREF pasó de 4,7 a 17,8 millones de francos suizos; actualmente, más de la mitad de esa suma se asigna a desastres de pequeña escala.
- El 11 de julio de 2008, por primera vez en su historia, la Federación Internacional hizo un llamamiento basado en un pronóstico estacional y recaudó 750.000 dólares para la preparación en previsión de inundaciones en África occidental.
- En 2006, la Cruz Roja Francesa movilizó 3.500 voluntarios para ayudar a personas vulnerables a sobrevivir durante ola de calor. Desde el desastre de 2003 en Francia, el plan nacional contra ola de calor se actualiza cada año.
- La Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, celebrada en Poznan, Polonia, en diciembre de 2008, fue la primera de esta naturaleza en la que se abordó la cuestión de la adaptación a los inevitables impactos del cambio climático y también la primera en la que hubo una representación contundente de la comunidad humanitaria.
- Según los científicos, el cambio climático traerá aparejadas sorpresas “imaginables” y “verdaderas” sorpresas.
- En África hay tan solo un 12,5 por ciento del número de estaciones meteorológicas recomendadas para supervisar como corresponde las condiciones del tiempo.
- En gran medida, las epidemias de malaria están relacionadas con esas condiciones: régimen de lluvias, temperatura y humedad. En África, que contabiliza el 90 por ciento del número mundial de casos de malaria, varios países incorporaron un sistema de alerta temprana de epidemias que da resultado.
- Uno de los primeros regímenes de “seguro de índice”, que permite a los agricultores asegurarse contra fenómenos climáticos extremos, se instituyó en Malawi donde los cultivadores de maní se aseguraron contra la sequía.
- Actualmente, unos 220 millones de personas afrontan emergencias alimentarias, el doble que en 2006, según CARE International (citada en el IMD).
- A principios de 2009 había casi 6.000.000 de personas aquejadas de inseguridad alimentaria en Zimbabwe.
- Entre 1994 y 2004, el número de etíopes que necesitaron ayuda alimentaria pasó de cinco a 14 millones. A principios de 2009, casi 5.000.000 de etíopes necesitaban ayuda alimentaria de emergencia, según la evaluación humanitaria interinstitucional más reciente.
- En término medio, lleva casi seis meses hacer llegar ayuda alimentaria internacional a los beneficiarios.
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