Día Mundial de la Lucha Contra el SIDA - 1 de diciembre
La epidemia del SIDA: dar el paso definitivo para tener un verdadero impacto

27 de noviembre de 2006
Mukesh Kapila
Representante Especial del Secretario General para el VIH/SIDA,
Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja

Año tras año, las cifras estadísticas en torno al SIDA nos alcanzan como un mazazo, recordándonos con contundencia la dificilísima lucha contra una de las peores desgracias de la humanidad. Desde que comenzara la epidemia, se han infectado con el virus alrededor de 65 millones de personas, de las cuales 25 millones han muerto. La escalofriante cifra de muertos continúa aumentando con una tasa de 8.000 víctimas diarias.

Si bien es cierto que el tratamiento antirretrovírico ha alimentado la esperanza, por sí sólo no es suficiente para vencer a esta enfermedad. La epidemia ha debilitado profundamente, e incluso diezmado, a muchas comunidades pobres, especialmente en África. Ha sacudido los cimientos mismos de la sociedad, y en muchos países africanos ha provocado un brusco descenso de la esperanza de vida a valores por debajo de los 40 años.

Para las familias más pobres, el VIH/SIDA constituye una carga de dimensiones inimaginables: gastos adicionales de tratamiento, pérdida del trabajo y de los medios de subsistencia, desarrollo perturbado de la vida familiar, huérfanos y gastos para los funerales. Detrás de las cifras se esconden miríadas de tragedias personales y familiares.

¿Qué debe hacerse para restablecer unas comunidades e impedir la destrucción de otras? ¿Qué puede hacerse para hacer realidad el Objetivo de Desarrollo del Milenio de haber detenido y comenzado a reducir, para el año 2015, la mortal propagación del VIH/SIDA? Después de 20 años de experiencia y cientos de conferencias y seminarios, ha llegado el momento de ir más allá de las cifras estadísticas, repetidas una y otra vez, y de abordar frontalmente el problema del SIDA, aportando soluciones concretas eficaces. Sabemos qué hay que hacer para prevenir más infecciones: intensificar la atención, el tratamiento y el apoyo, y reducir el estigma y la discriminación.

Se trata de objetivos interrelacionados. Para una prevención eficaz es necesario el desarrollo de aptitudes para la vida, además de buena información y movilización social que contrarresten el estigma y la discriminación que obstaculizan el acceso a tratamiento.

A su vez, el tratamiento y la atención eficaces hacen disminuir el estigma y potencian la prevención, p. ej. motivando a las personas a que se dejen asesorar y que se sometan a pruebas voluntarias para conocer su estado en relación con el VIH y, así, obtener ayuda para cuidarse mejor a sí mismas y proteger a las demás.

Se debe prestar especial atención a las personas que viven con el VIH y sus familias, pues su interacción en el seno de la sociedad contribuye a, y refleja, el éxito de nuestros esfuerzos colectivos. En contraste, la discriminación y la exclusión alimentan aún más la propagación de la epidemia y privan a la sociedad de la contribución productiva de las personas que viven con el VIH.

No cabe duda de que es esencial actuar de acuerdo con unos objetivos específicos. Las acciones deben dirigirse a las comunidades, pues solamente en ellas se podrá detener la epidemia. Para la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, las comunidades se sitúan en el centro de nuestra misión práctica y humanitaria. Pero la acción comunitaria depende de la perseverancia de las personas que se unen en favor de una causa común, de personas que realizan un esfuerzo extraordinario para incluir a los marginados y vulnerables que, de otra manera, quedarían excluidos.

Toda acción encaminada a lograr resultados concretos y prácticos a nivel comunitario requiere un recurso que con demasiada frecuencia se olvida: alguien dispuesto a, y capaz de, dar el paso definitivo. Con millones de voluntarios comprometidos que trabajan en 185 Sociedades Nacionales alrededor del mundo, la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja es la organización humanitaria más grande del mundo, y es capaz de llevar a cabo la necesaria movilización a gran escala si se le proporcionan los recursos para ello.

Entre los beneficiarios prioritarios se cuentan las mujeres y niñas. En el contexto de la feminización cada vez más intensa de la epidemia, las desigualdades de género influyen directamente en la vulnerabilidad personal y social frente al VIH. Desde el punto de vista biológico, las mujeres son más vulnerables al virus, pero el principal problema es su impotencia relativa. Con frecuencia, las mujeres poseen menos derechos y recursos a los que recurrir.

Muchas veces se las fuerza a una actividad sexual temprana, no son capaces de insistir en su propia protección y pueden sufrir violencia y explotación sexuales, incluido el verse obligadas a realizar favores sexuales para asegurar su propia supervivencia o la de sus familias. El panorama general está claro: No lograremos influir en la epidemia del VIH/SIDA si no tratamos de resolver con seriedad la vulnerabilidad de las mujeres y niñas.

Pero esto no es todo. Para tener éxito en la lucha contra el VIH/SIDA también es esencial ocuparse de otros grupos vulnerables de la población como migrantes y prisioneros, cada vez más numerosos.

A fin de lograr los mejores efectos para las personas vulnerables, en este Día Mundial del VIH/SIDA se lanza una alianza mundial de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja contra el VIH/SIDA, con el objetivo de hacer más y hacerlo mejor. La alianza ayudará a defender y posibilitar el acceso universal a prevención, atención, tratamiento y apoyo, y resultará en, como mínimo, una duplicación de los participantes y beneficiarios directos de las iniciativas de la Cruz Roja y la Media Luna Roja en materia de VIH/SIDA en países de ingresos bajos y medios.

La alianza mundial trabaja a través de iniciativas regionales, como el programa de la Cruz Roja recientemente lanzado que, con un presupuesto de 300 millones de dólares EE. UU., beneficiará a diez países de África meridional con las tasas de prevalencia de VIH más altas del mundo.

Durante los próximos cinco años, en toda África meridional, la Cruz Roja transmitirá mensajes de prevención a alrededor de 50 millones de personas, atenderá a 250.000 personas que viven con el VIH/SIDA y brindará apoyo a 460.000 niños vulnerables, en particular a huérfanos como consecuencia de esta enfermedad. La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja promoverá programas similares a gran escala en Asia, el Pacífico, el Caribe y América Latina.

Esto es un llamamiento a la acción “coordinada”: a trabajar juntos en todos los niveles, desde el local al mundial, y desde el humano al político. Ha llegado el momento de alejarse de los esfuerzos diseminados, a pequeña escala, y de dar una respuesta más eficaz e integrada. Es el momento de dar el paso definitivo para tener un verdadero impacto.

 
Gracias a la financiación de la Cruz Roja Belga se logró atender a 6,000 personas en extrema pobreza
Mukesh Kapila, representante Especial del Secretario General para el VIH/SIDA,Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja.