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El
consumo de agua segura y la producción de desechos son aspectos
tan comunes de la vida humana que pocos pensarían
en la planificación de su uso y una evacuación
adecuada. Está comprobado que el volumen considerable
de desperdicios impide asegurar el suministro de agua
segura o establecer depósitos seguros de excretas,
originando un importante foco de enfermedades, perjudicando
la salud y originando la miseria y la muerte.
Hoy en día, más de mil millones de personas
no cuentan con acceso a agua potable y más de tres
mil millones, la mitad de la población mundial,
no cuenta con instalaciones sanitarias adecuadas. La falta
de abastecimiento de agua salubre y de prácticas
adecuadas de higiene puede ocasionar la transmisión
de enfermedades infectocontagiosas, afectando a miles de
millones de personas. La Organización Mundial de
la Salud (OMS) calcula que 2.2 millones de personas murieron
a causa de diarrea en 1998, incluyendo a más de
1.8 millones de niños menores de cinco años.
El número de personas que no cuentan con instalaciones
sanitarias adecuadas puede alcanzar los 4.5 mil millones
en los próximos 20 años y serían los
pobres los más vulnerables.
Además, el acceso a agua potable se está convirtiendo
en la causa de tensiones entre los países. Dos tercios
de las cuencas más importantes están compartidas
por varios países y más de 300 ríos
cruzan fronteras nacionales. El Programa de las Naciones
Unidas para el Medio Ambiente calcula que aproximadamente
el 40% de la población mundial vive a lo largo de
cuencas de ríos. Los conflictos constituyen una
amenaza potencial para las regiones ribereñas, ya
que la presión se incrementa.
En el Segundo Foro Mundial sobre el Agua en La Haya, en
2000, se identificó como punto de acción
esencial las prioridades con respecto al agua. Posteriormente,
durante las reuniones regionales en el mundo se determinaron
cinco puntos de acción prioritarios. Entre estos
están:
• Proteger y recuperar los recursos hídricos
• Lograr la seguridad alimentaria mediante el agua
• Ampliar la cobertura sanitaria
• Alcanzar el desafío de urbanización
• Mejorar la defensa contra inundaciones
Otro fenómeno importante relacionado con el desarrollo
en varios países, especialmente en África,
es el cambio dramático en las funciones de las administraciones
públicas responsables del control del agua en el
sector rural, que durante el último decenio han
pasado de la prestación de servicios a la reglamentación
y facilitación. Este cambio ha originado que las
comunidades rurales y suburbanas se hayan convertido en
responsables de facilitarse a sí mismas el acceso
a suministros seguros de agua y un saneamiento adecuado.
Para apoyar este esfuerzo, las comunidades necesitan fortalecer
sus redes de voluntariado y establecer alianzas con otras
organizaciones. Los voluntarios serán, por ejemplo,
parte de los "comités de agua" que se
formarán dentro de las comunidades para tomar parte
activa en el control y mantenimiento de sistemas de agua
y saneamiento y para llevar a cabo activamente la promoción
de higiene y capacitación.
La Federación Internacional de la Cruz Roja y de
la Media Luna Roja se esfuerza por permitir a las comunidades
mejorar su acceso a los suministros seguros y confiables
de agua y saneamiento, fortaleciendo las capacidades de
los voluntarios. Esta meta es un componente esencial de
la Estrategia 2010 de la Federación, en particular
para la salud y la asistencia en la comunidad.
La efectividad del suministro de agua y de los proyectos
sanitarios no dependen únicamente de las opciones
tecnológicas, sino también del trabajo conjunto
con los usuarios, la sensibilización ante las diferentes
necesidades entre hombres y mujeres, financiamientos innovadores
basado en la comunidad y la promoción de los cambios
de comportamiento.
Áreas de acción: Construyendo sobre
ventajas comparativas
Mediación: Las Sociedades Nacionales abogarán
por el mejoramiento en el abastecimiento de agua y saneamiento.
En estas actividades, las filiales locales y los voluntarios
fomentarán dentro de las comunidades, el mejoramiento
de sus sistemas sanitarios y de abastecimiento de agua
fuera de las áreas de proyectos de la Cruz Roja
y de la Media Luna Roja. Asimismo tratarán de persuadir
a las autoridades públicas de abastecimiento de
agua para que desempeñen un papel más activo
como facilitadotes, reguladores y promuevan mejoras de
los suministros de agua y el saneamiento en la comunidad.
La Federación, en cooperación con otras organizaciones,
continuará resaltando las necesidades más
apremiantes para mejorar el suministro de agua y saneamiento
en las comunidades vulnerables.
Enfoque participativo: Un equipo bien organizado que implemente
proyectos de desarrollo con las herramientas necesarias
permite a las Sociedades Nacionales reaccionar a tiempo
ante las emergencias que requieren una respuesta que involucra
abastecimiento de agua y saneamiento. Se fortalecerán
los esfuerzos para integrar un enfoque más participativo
dentro de las áreas del programa. Ello incluirá la
implementación de un programa comunitario de control
y capacitación ejecutado por personas experimentadas
y calificadas en los métodos participativos y en
capacitar a las comunidades en los mecanismos para controlar
el abastecimiento de agua.
El trabajo en las comunidades con una base sólida
de voluntariado otorga a la Cruz Roja y a la Media Luna
Roja una ventaja crucial. La presencia de voluntarios capacitados
en la comunidad proporciona una base para la promoción
de saneamiento y agentes de promoción de higiene.
Estos voluntarios requerirán de capacitación
adicional en promoción social y enfoques participativos.
Los proyectos de saneamiento y agua serán usados
también como vehículo para captar voluntarios.
Del socorro al desarrollo: En el diseño e implementación
de las operaciones de agua para emergencias y saneamiento,
la Federación incluirá componentes que permitan
a los proyectos desarrollarse y convertirse de programas
de socorro en programas de desarrollo. Los principios y
herramientas para establecer servicios de agua y saneamiento
a mediano y largo plazo después de una emergencia
serán, en lo posible, idénticos a los que
se ejecutan en los proyectos de desarrollo. Un ejemplo
de este enfoque es la participación de los pobladores,
que luego harán uso de estas instalaciones, en el
diseño de servicios de agua y saneamiento en situaciones
de emergencia.
Respuesta rápida y aseguramiento de la calidad:
La Federación ha desarrollado un sistema de Unidades
de Intervención de Urgencias (UIU) para agilizar
la intervención en caso de desastres. Las UIU están
compuestas por voluntarios especialistas y un equipo normalizado
de servicio inmediato. Se ha desarrollado dos UIU diferentes
que se especializan en emergencias de agua y saneamiento,
abasteciendo hasta 50,000 beneficiarios con agua salubre
e instalaciones básicas de saneamiento. Este sistema
de las UIU, conjuntamente con los equipos regionales de
respuesta ante desastres, favorecerán nuestras intervenciones
en situaciones de emergencia.
La Federación centrará su atención
en el mejoramiento de las habilidades y capacidades de
las Sociedades Nacionales para el desarrollo y utilización
eficiente de nuevos o recursos ya disponibles para asegurar
la existencia de servicios de agua y sanitarios más
sostenibles. Como parte de este esfuerzo, la Federación
mejorará los puntos fuertes del personal de la Cruz
Roja y de la Media Luna Roja en programas de emergencia,
agua y saneamiento.
Cooperación: La Federación forma parte de
una fuerza de labor interinstitucional (MSF, Oxfam, ACNUR,
ACF, CICR) que centra su atención en asuntos de
agua y saneamiento. El propósito de este grupo es
el de intercambiar información sobre las actividades
y normalizar métodos y tecnologías.
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