Introducción:
La necesidad de tener presentes las peculiaridades
de cada sexo en las actividades de la Federación Internacional
de la Cruz Roja y la Media Luna Roja deriva del mandato
humanitario de la Cruz Roja y la Media Luna Roja, que
consiste en aliviar el sufrimiento sin discriminación.
La equidad de sexos garantiza que no se produzca discriminación
por ese motivo en la asignación de recursos
o beneficios o en el acceso a los servicios.
El objeto de esta política es definir los principales
criterios que la Federación debe aplicar para
promover que se tengan presentes dichas peculiaridades
en las acciones de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja.
Ámbito de aplicación:
El enfoque de la Federación se centra en los dos
sexos y no específicamente en las mujeres. Nuestra
política se refiere a los papeles, responsabilidades,
necesidades, intereses y capacidades tanto de los hombres
como de las mujeres, aspectos que se ven influidos por
factores sociales y culturales. Por lo tanto, el término “sexo” no
se refiere exclusivamente a las diferencias biológicas.
Hombres y mujeres desempeñan a menudo funciones
distintas en la sociedad y, por ello, pueden tener necesidades
diferentes. Hay que tener en cuenta estas diferencias
para garantizar que se especifiquen las necesidades,
vulnerabilidades y capacidades propias de los hombres
y de las mujeres – dentro de un contexto más
amplio de clase, etnia, raza y religión – y
que se actúe en consonancia.
Enunciado:
En materia de equidad de sexos, el objetivo de la Federación
es garantizar que todos los programas de la Cruz Roja
y de la Media Luna Roja beneficien a hombres y mujeres
equitativamente, de acuerdo con sus necesidades específicas
y con la colaboración y participación igualitaria
de ambos sexos en todos los niveles de las Sociedades
Nacionales y de la Secretaría de la Federación.
Cada Sociedad
Nacional y la Secretaría de la
Federación debe adoptar las medidas necesarias
para alcanzar ese objetivo teniendo en cuenta, especialmente,
los siguientes puntos:
• Los desastres naturales, los conflictos y la inestabilidad
social y política pueden afectar de forma diferente
a hombres y mujeres. Por ello, tanto la intervención
de emergencia de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja
como la asistencia humanitaria a largo plazo pueden tener
un efecto distinto en unos y otras.
• La consideración de esas diferencias en las
acciones de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja es un
aspecto importante en el cumplimiento del mandato humanitario
de la Federación, consistente en mejorar la vida
de los más vulnerables.
• La Federación actúa en un amplio abanico
de culturas; por lo tanto, en la incorporación
de una conciencia de las diferencias entre hombres y
mujeres en la labor de la Cruz Roja y de la Media Luna
Roja es necesario tener en cuenta las peculiaridades
culturales.
• La plena participación de hombres y mujeres
en las acciones de la Cruz Roja y la Media Luna Roja
no solo garantiza la equidad de sexos, sino que aumenta
la eficacia del trabajo en la organización.
• Aunque la tarea principal de las Sociedades Nacionales
consiste en incorporar esta conciencia de las peculiaridades
de cada sexo en los programas existentes, también
se pueden poner en marcha proyectos destinados a asistir
a grupos especiales de hombres o de mujeres, si la situación
local lo requiere.
Para alcanzar
su objetivo, todas las Sociedades Nacionales y la Secretaría de la Federación deberán:
1. Incorporar procedimientos institucionales
que garanticen una respuesta equitativa a las necesidades
de chicos,
chicas, hombres y mujeres en la intervención en
casos de desastre, en la reducción de la vulnerabilidad
y en la prestación de servicios sanitarios o de
cualquier otro tipo.
2. Formular medidas para garantizar
que se identifiquen sistemáticamente aquellas
vulnerabilidades y capacidades específicamente
vinculadas al sexo y que se actúe
en consecuencia.
3. Garantizar que los datos sobre los beneficiarios se
separen por sexos en la evaluación de necesidades
y en la planificación de programas y que el análisis
de las peculiaridades de cada sexo se integre en el diseño,
la aplicación, la supervisión y la evaluación
de los mismos.
4. Diseñar estrategias para fortalecer la capacidad
de crear una conciencia de las diferencias entre hombres
y mujeres como parte de los programas de desarrollo institucional,
prestando especial atención a la formación
del personal en el análisis de estas cuestiones.
5. Garantizar la instauración de mecanismos para
dar cuenta de la actuación y de los resultados
obtenidos en la incorporación de una conciencia
de las diferencias entre hombres y mujeres para responder
de ellos. Ahí se incluyen las evaluaciones de
rendimiento, el análisis de las asignaciones presupuestarias
y las acciones encaminadas a lograr la plena participación
de hombres y mujeres, sobre una base igualitaria y significativa,
en todas las actividades de la Cruz Roja y de la Media
Luna Roja y a todos los niveles.
Responsabilidades:
Los órganos de gestión de cada Sociedad
Nacional y de la Secretaria de la Federación son
responsables de:
• Aumentar la concientizacion del personal y de los voluntarios
de las diferencias sociales entre hombres y mujeres vulnerables,
y mejorar sus aptitudes o la mejora de los sistemas existentes.
• Revisar sistemáticamente los procedimientos
de la institución para integrar el análisis
de las peculiaridades de hombres y mujeres en la programación
o la mejora de los sistemas existentes.
• Promover el equilibrio en la representación
de ambos sexos en los diversos niveles de la estructura
interna de sus organizaciones y, en especial, fomentar
que sea mayor el número de mujeres que participen
en los procesos de adopción de decisiones a todos
los niveles;
• Garantizar la igualdad de oportunidades para
empleados y voluntarios de ambos sexos en las áreas
de contratación,
promoción, prestación, formación
y condiciones de trabajo.
Los órganos de gobierno de cada Sociedad Nacional
y de la Federación son responsables de:
• Evaluar
los efectos de sus políticas y decisiones
para los hombres y las mujeres y garantizar así que
las peculiaridades de cada sexo se tengan en cuenta en
todas las políticas y programas de la Cruz Roja
y de la Media Luna Roja.
Referencia:
Puesto que las cuestiones relativas a las peculiaridades
de cada sexo están presentes en todos los aspectos
del trabajo de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja,
las aseveraciones de esta política deberían
incorporarse en todas las políticas importantes
de la Federación.
Otros textos de referencia:
• Política de
Recursos Humanos
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