En 1922, poco
después de finalizada la I Guerra Mundial, había
un anhelo general de paz.
En lo que entonces era Checoslovaquia,
la Sociedad Nacional proclamó un período de tres
días, durante
la Pascua, para promover la paz. Una eminente figura política
resumió las aspiraciones que llevaron a tomar esta iniciativa: "...La
Cruz Roja desea preparar a nuestra sociedad a fin de evitar
las guerras, en vez de tener que soportar sus graves consecuencias.
Si la acción que despliega año tras año
pudiera llegar al mundo, ¡qué inmensa obra en
favor de la paz podríamos realizar!" Fue la primera
señal de lo que llegaría a ser el Día
Mundial de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja. Esta iniciativa, conocida como la "Tregua de la Cruz
Roja" tuvo gran repercusión entre el público,
pero los dirigentes de las Sociedades Nacionales la acogieron
con cierto escepticismo. Así pues, la XIV Conferencia
Internacional de la Cruz Roja estableció una Comisión
Internacional encargada de estudiar la Tregua de la Cruz Roja.
En el informe que presentó a la XV Conferencia Internacional,
celebrada en Tokio en 1934, señalaba que aprobaba el
principio de la Tregua y consideraba oportuno que se generalizara
su aplicación.
Hubo que esperar hasta 1946, después de la II Guerra
Mundial para llevar a la práctica la propuesta de Tokio.
En la XIV reunión del Consejo de Gobernadores de la
Liga de Sociedades de la Cruz Roja, que pasaría a denominarse
más tarde Asamblea General de la Federación Internacional,
se solicitó a la Liga que estudiara la posibilidad de
proclamar un día internacional de la Cruz Roja, que
se celebrara en una misma fecha en todas las Sociedades Nacionales.
Dos años después, en 1948, se celebró por
primera vez en todo el mundo el Día de la Cruz Roja,
el 8 de mayo, aniversario del nacimiento del fundador de la
Cruz Roja, Henry Dunant.
En 1984, se convirtió en el "Día Mundial
de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja". |