Este año
comenzó una vez más con la toma de conciencia
de los riesgos a los que está sometida gran parte de
la población, debido en esta ocasión a las tremendas
dimensiones del número de pérdidas de vidas humanas
causadas por el maremoto que azotó a varios países
del entorno del Océano Índico. Las Sociedades
de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja en esos países
se movilizaron de inmediato para socorrer a las víctimas
y en muy poco tiempo recibieron el apoyo de otras Sociedades
Nacionales de todo el mundo, así como de la Federación
Internacional y del CICR.
La respuesta pone de relieve la fuerza y el potencial de la
red de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja y el papel fundamental
de nuestros voluntarios, cuyas acciones contribuyen a salvar
muchas vidas y a dar consuelo a quienes han perdido a sus familiares
y amigos en el desastre.
En este día especial celebramos con orgullo la solidaridad
de cada uno de los voluntarios en todo el mundo. El coraje
y la dedicación que demuestran expresan de manera conmovedora
el compromiso de nuestro Movimiento de “proteger la dignidad
humana”, que fue el tema de la última Conferencia
Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja y es
la base de nuestro Programa de Acción Humanitaria.
Hoy es también un momento apropiado para reafirmar
nuestro compromiso, expresado en nuestro Programa de Acción
Humanitaria, de abordar cuatro problemas específicos:
la desaparición de personas a raíz de conflictos
armados y el sufrimiento de sus familiares; el coste humano
derivado del fácil acceso y del uso indebido de las
armas; la reducción del riesgo y los efectos de los
desastres; y la reducción del estigma y la discriminación
de las personas que viven con VIH/SIDA y otras enfermedades.
La crisis de Darfur, que es actualmente la operación
de mayor amplitud del CICR, nos presenta otro ejemplo de trabajo
conjunto en el Movimiento. Algunas Sociedades Nacionales y
la Federación están apoyando los esfuerzos de
la Media Luna Roja Sudanesa y del CICR para prestar asistencia
y protección a las personas cuyas vidas se ven amenazadas
por la violencia y el terror.
En cualquier lugar en donde trabajemos, es esencial que los
gobiernos reconozcan la importancia de la neutralidad y la
independencia de la acción humanitaria y respeten el
Derecho Internacional Humanitario. Este respeto y reconocimiento,
junto con los siete Principios Fundamentales de la Cruz Roja
y de la Media Luna Roja, son los garantes de nuestra independencia
y la base para nuestra misión de proteger la dignidad
humana. |