Poco
después de finalizada la Primera Guerra Mundial, Checoslovaquia
(formada entonces por la República Checa y Eslovaquia)
proclamaba durante la Pascua de 1922 una tregua de tres días
con el fin de promover la paz en todo el mundo. Las aspiraciones
que llevaron a tomar esta iniciativa dibujaban ya lo que
posteriormente se convertiría en el Día Mundial
de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (CR y la MLR).
“Nuestra Cruz Roja desea prevenir las enfermedades
para no verse obligada a curarlas; quiere también
preparar a nuestra sociedad a fin de evitar las guerras,
en vez de tener que soportar sus graves consecuencias. Todos
sabemos cuán importante es la energía moral
que genera y propaga la Cruz Roja a todos los sectores de
la población. Si la acción que despliega año
tras año pudiera llegar al mundo entero, ¡qué inmensa
obra a favor de la paz podríamos realizar!” (Henry
Dunant)
Fue en 1934, durante el transcurso
de la XV Conferencia Internacional de la Cruz Roja, celebrada
en Tokio, donde
se aprobaron los principios y la intención de esta
iniciativa conocida como la Tregua de la Cruz Roja, recomendando
su generalización a todas las Sociedades Nacionales.
Habría que esperar hasta 1946, una vez finalizada
la Segunda Guerra Mundial y durante la XIV Reunión
del Consejo de Gobernadores de la Liga de Sociedades de la
Cruz Roja, para llevar a la práctica la propuesta
de Tokio y establecer la celebración de un día
internacional en una misma fecha para todas las Sociedades
Nacionales. Dos años después, en 1948, la fecha
elegida fue el 8 de mayo, aniversario del nacimiento de Jean
Henry Dunant, ciudadano suizo que en 1863 fundó el
primer Comité Mundial de la Cruz Roja en Ginebra.
El día cambiaría varias veces de apelación
hasta convertirse en el “Día Mundial de la Cruz
Roja y de la Media Luna Roja”. Fue por fin en 1953
cuando se celebró el primer Día Mundial de
la Cruz Roja y la Media Luna Roja, seleccionando un tema
distinto cada año para conmemorar el Día Mundial,
consagrado a las múltiples preocupaciones de la CR
y la MLR.
En la actualidad, el Día
Mundial sigue siendo un excelente medio para difundir la
acción humanitaria
de las distintas Sociedades Nacionales de la CR y la MLR,
constituyendo además una conmemoración oficial
que recuerda el ideal de solidaridad y ayuda mutua que reúne
bajo los dos emblemas a centenares de millones de hombres,
mujeres y jóvenes que saben hacer de la solidaridad
la más bella de las virtudes.
Con información de Cruz Roja Española |