Lima, 04 de junio de 2007
En todo el planeta, más de 200 millones de personas viven fuera de sus países de origen y se estima que de ellas, más de 54 millones son migrantes.
Un porcentaje alto de éstos últimos, a nivel mundial, se expone a ingresar a los países, viviendo irregularmente, sin protección legal, sin acceso a servicios médicos, alojamiento, ni educación para sus hijos, por perseguir el sueño de una vida más digna. Sin embargo, establecerse en un país, en un continente diferente, sin conocer el lenguaje, la cultural y la legislación, hacen vulnerable a los seres humanos.
La migración es y será, con certeza, uno de los principales retos humanitarios del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja. “Muchos migrantes viven en refugios y campamentos para desplazados internos, en ambientes hostiles y bajo condiciones inaceptables. Ninguna región del planeta está exenta”. Afirma Trygve G. Nordby, especialista sobre migración y desplazamiento de la Federación Internacional.
La prioridad de la Federación Internacional es abogar a favor de los grupos más vulnerables de la población migrante. Muchas Sociedades Nacionales ofrecen ayuda humanitaria a todas las categorías de migrantes promoviendo la salud comunitaria, reconstruyendo lazos familiares, informando a familias y autoridades locales.
Si bien los estados tienen el derecho legítimo para decidir cómo abordar los asuntos de seguridad relacionados con la migración legal o ilegal, respetando los derechos humanos internacionales y otros instrumentos globales que regulan el movimiento de poblaciones, la Federación Internacional de la Cruz Roja continuará concentrando sus esfuerzos en prevenir y aliviar el sufrimiento de los más vulnerables entre todas las personas, sea cual fuere su condición.
|