10mo. Coloquio Internacional sobre reclutamiento de donantes voluntarios de sangre, no remunerados
Santiago, Chile - 20 al 24 de marzo del 2006
El compromiso Humanitario
El compromiso humanitario de los voluntarios en cualquier nivel de acción, es la expresión manifiesta del valor y la dignidad que se asigna a cada vida humana. Creemos que los voluntarios también contribuyen de manera significativa al desarrollo económico y al bienestar y la seguridad de las sociedades y del mundo en general. Más aún, son una parte importante de la sociedad civil mundial y seguramente, entre sus miembros encontraremos a las personas que donan sangre libre y voluntariamente, sin recibir dinero a cambio ni ninguna otra forma de retribución.

Hoy en día, el debate mundial sobre la relevancia de la idea de una ciudadanía mundial, está cobrando importancia en un mundo interdependiente debido a la factibilidad de brindar servicios de salud. Objetivos significativos son posibles mediante la mejora y concentración de esfuerzos, incluyendo nuevas formas de asociación. La OPS y la Federación Internacional son promotoras de las redes para lograr mejores servicios de salud en las Américas. Con la posibilidad de creación de Programas Internacionales Club 25/Compromiso 25, que quizá surjan de este coloquio, las organizaciones patrocinadoras sugieren que habrán beneficios tangibles para los países participantes, más allá de una mayor seguridad en la provisión de sangre y una mejor atención de la salud. Lo que se vislumbra es la generación de nuevas asociaciones que involucren a la juventud y que tengan como objetivo el desarrollo humano.

Cuando se invierte en escuelas y universidades para promover una actitud positiva hacia la donación de sangre, uno de los resultados es que se despierta un sentido de solidaridad entre los jóvenes y también un sentido de pertenencia a una comunidad más amplia. Por lo tanto, el tipo de programa integral de educación pública a la que apuntamos con los programas Club 25/Compromiso 25, incluye los importantes aspectos sociológicos de la donación voluntaria de sangre, no remunerada. Si queremos que dicho programa sea eficaz, probablemente necesitaremos contar con los esfuerzos conjuntos de los Ministerios de Salud y los Ministerios de Educación de todos los países. Un programa de este tipo produciría resultados sostenibles a largo plazo. No sólo contribuiría a forjar lazos de solidaridad entre los jóvenes, sino que más importante aún, los convertiría en líderes que a su vez aportarían salud y bienestar a sus comunidades durante las próximas décadas. Un programa así podría dar origen a una nueva generación de jóvenes donantes de sangre, que no sólo tendría consecuencias significativas en cuanto a la medicina curativa, sino en cuanto a la promoción de la salud y prevención de enfermedades como resultado del mayor conocimiento que estos jóvenes, quienes a su vez servirían como modelos de un estilo de vida saludable.

Una manera sencilla de medir esto en cualquier país, es rastreando la cantidad de miembros jóvenes, por ejemplo, de los programas Club 25/Compromiso 25, a medida que pasan de la donación de sangre a la educación de pares sobre VIH/SIDA y finalmente a la aceptación de roles más importantes en la sociedad.

¡Este proceso ya se ha iniciado con los programas Club 25/Compromiso 25 existentes y este 10mo. Coloquio Internacional tiene como objetivo hacer que esta nueva asociación tenga una voz!