CRUZ ROJA HONDUREÑA

La meta es llegar a por lo menos 2.000 familias afectadas por la sequía
19 de septiembre de 2001

Honduras, al igual que El Salvador, Guatemala y Nicaragua, enfrenta la crisis alimentaría. El retrazo de la temporada de lluvias ha causado una intensa sequía, ocasionando un escasez de alimentos a 329,025 personas.

En Honduras, 14 de los 18 departamentos sufren de un panorama grave, especialmente en los sectores de Choluteca, Valle, El Paraíso y parte sur de Francisco Morazán. Las pérdidas superan las 135,064 toneladas métricas; cifra que representa un 78.7% de perdidas.

Se registran 29.500 productores que han sufrido perdidas de sus cosechas, las cuales se constituyen en el sustento de miles de familias, que según cifras oficiales, al menos unas 65.805 familias se encuentran enfrentando la actual crisis alimentaría. La mayor parte de los pequeños agricultores afectados por la escasez de agua practican el cultivo de auto consumo para su subsistencia.

Cruz Roja Hondureña pretende asistir humanitariamente a 2,000 familias, unas 10 mil personas aproximadamente, bajo dos líneas de acción: Por un lado, el impulsar acciones que redunden en la ayuda humanitaria, y por otro, promover la reactivación económica de las comunidades, sobre todo, en aquellas donde existe altos niveles de vulnerabilidad y de desastres recurrentes.

Hasta el momento, Cruz Roja Hondureña ha distribuido entre 2.422 familias, unas 28.93 toneladas métricas de ayuda alimentaria, principalmente en los departamentos de Choluteca, Valle, y El Paraíso. De igual forma, la Sociedad Nacional ha entregado 17.03 toneladas de semillas y 95.5 ton de fertilizantes, apoyando con esta ultima distribución, la regeneración agrícola y de los cultivos.

Cabe mencionar que el Programa Mundial de Alimentos (PMA), donó 1,227 toneladas de alimentos para que Cruz Roja Hondureña, los cuales a través de la Comisión Permanente de Contingencias (COPECO) fueron distribuidos en las zonas más afectadas del país.

La preocupación actual de Cruz Roja Hondureña radica en la crítica situación económica en la que han quedado miles de campesinos, con ello, el aumento de los niveles de vulnerabilidad y las dificultades que enfrentan los agricultores por recuperar sus cultivos para la próxima cosecha que está prevista para noviembre próximo. Por esa razón, espera que con el llamamiento internacional satisfacer las necesidades básicas de al menos 2.500 tanto con granos básicos, como de semillas para la próxima cosecha del 2001 y la primera del 2002.