Delegación Regional - Santo Domingo

16 de octubre, 2001

Tras la destrucción del Huracán Iris, llega la ayuda a Toledo

por: Cristina Estrada
Delegada de Información


Cientos de niños han quedado sin techo tras el paso del Huracán Iris

Casas destruidas y cosechas arrasadas componen el desolador paisaje de Toledo, al sur de la ciudad de Belice, que ha sido la región más afectada por el paso de un pequeño huracán de 30 kilómetros de diámetro, pero tan potente en sus efectos como el huracán Mitch, que dejó más de 20 muertos y, sólo en este distrito, unas 8.000 personas sin hogar. Las tareas de reconstrucción ya han empezado, aunque se estima que pasará mucho tiempo antes de que las cosas vuelvan a la normalidad.

"La cosecha ha sido arrasada y los stocks destruidos" señaló Audrey Courtenay, Coordinadora de Emergencias en la Cruz Roja de Belice. Toda la cosecha de arroz, café, cacao y maíz ha quedado destruida y las grandes plantaciones de plátanos, donde trabaja la mayoría de la población rural de la zona, han sido arrasadas. "Justo era día de pago para mucho de los jornaleros: ahora no sólo han perdido todas sus propiedades y su trabajo, sino también el salario de las últimas dos semanas", añadió.

De origen principalmente maya, la mayoría de la población de las zonas rurales del sur del país practican una economía de subsistencia. Los daños se extendieron a las comunicaciones de la zona, donde las condiciones diarias son tradicionalmente difíciles.


Laminas de zinc colgadas por todas partes son clara muestra de la desolación causado por el Huracán Iris

"Este huracán causó más destrucción que el (huracán) Keith" confirmó Alejandro Valverde, delegado de la Federación Internacional en el terreno, quien también participó en la operación de ayuda que siguió al huracán Keith. "El problema va a ser cómo llegar a estos pueblos ya que las comunicaciones son muy difíciles", analizó. "Afortunadamente, este huracán no trajo agua, como hizo el Keith, lo que facilitará las tareas de reconstrucción", añadió.

Hay pueblos en el distrito de Toledo donde hasta un 90 por ciento de las casas han sido totalmente destruidas. La desolación se adueñó de la zona. Se ven laminas de zinc de lo que alguna vez fue un tejado de una casa colgando de los árboles y muchos postes de luz tirados.


Delegados de la Federación Internacional en Belice discuten sobre los pormenores de la operación de ayuda

En las zonas más desfavorecidas los materiales que se usan en la construcción de viviendas son ramas de palmera, que quedaron totalmente destruidas con el paso del huracán. "El problema va a ser cómo reemplazar estos materiales ya que la mayoría de las palmeras de la zona han sido arrasadas" comenta uno de los voluntarios.

El pasado lunes, el huracán Iris, que había mantenido en alerta a Jamaica, Cuba y la República Dominicana durante tres días, se dirigía con vientos de hasta 220 km por hora hacia la capital de Belice. Poco antes de llegar viró hacia el sur y tocó tierra entre las ciudades de Independence y Monkey River Town, y siguió hacia el sur-oeste con su paso asolador.

Ayuda en camino


Delegado de la Federación Internacional comprueba la carga enviada a la zona devastada

Los primeros cargamentos de ayuda de la Federación, de la Cruz Roja Hondureña, Cruz Roja Salvadoreña y Cruz Roja Guatemalteca, en estrecha coordinanción con la Cruz Roja de Belice, ya han llegado a las zonas devastadas y ya han empezado las primeras distribuciones de ayuda alimentaria, lonas, kits de higiene, agua y mantas entre otros, junto con dos generadores de luz.

Otras organizaciones humanitarias como la Organización Pan Americana de la Salud (OPS), la Oficina de Asistencia al Exterior del Gobierno de los Estados Unidos (OFDA) y OXFAM Internacional, están coordinando sus acciones en el terreno con la Cruz Roja de Belice y la Organización Nacional de Emergencia (NEMO).

OXFAM, junto con la Federación y la Cruz Roja de Belice, va a llevar a cabo un programa de seguridad alimentaria en la zona. El objetivo del programa es capacitar al personal voluntario de la Cruz Roja para que llevar a cabo evaluaciones de daño causado a la agricultura.