Colaboración internacional para intensificar la respuesta local

Enseñanzas extraídas de la experiencia de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja


Discurso de

XIV Conferencia Internacional del SIDA
Barcelona, 10 de Julio 2002

Durante esta Conferencia estamos teniendo la oportunidad de oír hablar de muchos de los héroes que están impulsando la respuesta al VIH/SIDA e incluso de conocerlos.

No soy uno de ellos, por lo tanto, lamentablemente, no puedo transmitirles el valor y la pasión que otros han transmitido. Sólo puedo rendirles homenaje. Esas personas son héroes por la manera en que han aprendido a vivir con el virus, a enfrentarse al estigma que lo rodea y a actuar para evitar una mayor propagación de la epidemia, y para atender a otras personas que viven con VIH y SIDA.

En esta intervención quisiera hacer hincapié en que esos héroes no son suficientes, nunca habrá un número suficiente de héroes para dar una respuesta que pueda contener la epidemia. Para que podamos obtener los resultados a nivel mundial, las mayores organizaciones de asistencia deben unirse enérgicamente en la respuesta. Me refiero a las organizaciones de carácter religioso, a las organizaciones humanitarias, a todos los organismos gubernamentales, a las grandes y pequeñas empresas... todos deben participar en la respuesta a la epidemia. Todas las organizaciones de personas que viven con VIH y SIDA, las organizaciones que prestan servicios relacionados con el SIDA y los servicios de salud tienen que aportar una importante contribución, pero es asimismo necesario contar con la participación cabal de otros asociados para lograr una respuesta exitosa en gran escala.

En los próximos 15 minutos quisiera presentarles la experiencia reciente de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja y algunas enseñanzas que estamos empezando a extraer. Soy plenamente consciente de que no todas esas enseñanzas serán pertinentes para otras organizaciones que procuran intensificar su respuesta, pero abrigo la esperanza de que algunas lo sean.

La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja es la mayor organización humanitaria del mundo. Con Sociedades Nacionales en casi todos los países (178 en total), la Cruz Roja trabaja para mejorar la situación de las personas vulnerables movilizando el poder de la humanidad.

La Federación ha estado apoyando proyectos individuales en materia de VIH/SIDA desde mediados del decenio de 1980. Esos proyectos han sido el fruto de la labor de algunos de esos héroes a los que hice referencia al inicio de esta intervención y han ayudado a muchas personas. Sin embargo, no han llegado a tener la coherencia y la amplitud necesarias para lograr un impacto decisivo sobre la epidemia.

Durante los dos últimos años, las Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja han forjado un fuerte compromiso encaminado a intensificar la respuesta local para modificar los factores domésticos y comunitarios que hacen que las personas sean (más) vulnerables al VIH y al SIDA...y realizar esta tarea en una escala suficiente para tener impacto sobre la epidemia.

Para ello, el primer paso que había que dar era ponernos de acuerdo (entre 178 países) en una visión compartida y motivadora, que se sustentara en los puntos fuertes que una organización como la Cruz Roja/Media Luna Roja puede aportar a la respuesta.

¿Cuáles son esos puntos fuertes? ¿Qué puede aportar la Cruz Roja a la respuesta al VIH/SIDA?
Un emblema ampliamente respetado y reconocido
Una red mundial de voluntarios que trabajan con las familias en el seno de las comunidades
Amplia experiencia en capacitación en primeros auxilios y capacidad de intervención en casos de desastre
Acceso a poblaciones a las que no siempre es fácil llegar
Una base de política sólida, un conjunto de principios y valores compartidos por todas las culturas

¿Qué hemos hecho para intensificar la respuesta, o más apropiadamente, qué estamos haciendo para ello?

1) Hemos reconocido que los niveles de estigma y de rechazo que encontramos en el seno de la Cruz Roja son similares a los que encontramos en la comunidad, y nuestros esfuerzos apuntan deliberadamente a reducir los niveles de estigma y rechazo en el plano interno. No puede decirse que, cuando hizo su aparición el SIDA, junto con el estigma y la discriminación que le acompañan, la Cruz Roja no se haya visto afectada; formamos parte de esos mismos grupos y comunidades afectadas, que son estigmatizadas y que a su vez estigmatizan. Hemos elaborado instrumentos, tales como un vídeo titulado "Vivir con..." en el que se presenta el trabajo que realizan dentro de la organización personas de la Cruz Roja que viven con VIH y SIDA y que participan en la respuesta. Se está demostrando que la contribución de personas valientes que viven con el VIH/SIDA, en particular las que trabajan en la organización, es esencial para eliminar el estigma y el rechazo en el plano interno.

2) Hemos vinculado el SIDA con nuestra labor básica, con las cuestiones con las que las personas que cooperan en la organización están familiarizadas, a fin de conseguir su participación. Algunas declaraciones/comparaciones han contribuido a que estas personas comprendieran las repercusiones del SIDA en todo lo que hacemos:
En este decenio, el VIH/SIDA causará más muertes que las que causaron todos los desastres y las guerras de los últimos 50 años.
El número de personas que viven con el VIH/SIDA dobla el de los refugiados (y 3 millones de ellas fallecen cada año).
Según nuestras estimaciones, habría unos 150.000 miembros del personal y voluntarios de la Cruz Roja que viven con VIH y SIDA. Hemos comprendido que todos nuestros programas de fortalecimiento de la capacidad están en peligro; e incluso la supervivencia organizacional está comprometida en los países más afectados.

3) Hemos empezado a desarrollar las aptitudes institucionales, es decir, la capacidad para comprender de qué modo nuestra labor puede incidir en la epidemia del SIDA y de qué modo el SIDA incide en nuestra labor. Estamos desarrollando esa capacidad formando especialistas, obteniéndolos a través de nuestros asociados y recurriendo al mercado.

4) La Cruz Roja/Media Luna Roja está adaptando los programas en curso a fin de incluir en ellos al VIH/SIDA: entre otros ejemplos, podemos citar nuestros programas de salud y primeros auxilios; nuestra labor con los refugiados; la difusión del derecho internacional humanitario en las fuerzas armadas; los programas para captar donantes de sangre voluntarios no remunerados. Además, estamos elaborando programas específicos en materia de VIH/SIDA basados en las capacidades que podemos aportar.

5) La Cruz Roja está forjando su imagen como un actor que no sólo es importante en los desastres naturales y los desastres causados por actividades humanas, sino también en la respuesta al VIH/SIDA (y en esta labor también están colaborando asociados, como por ejemplo en la exposición sobre el estigma y la discriminación organizada conjuntamente con Saatchi & Saatchi y otros asociados que se inaugurará mañana en La Pedrera).

6) Y poco a poco estamos creando mecanismos para asegurar el aprendizaje y la credibilidad organizacional.

¿Cómo han contribuido las asociaciones en el plano internacional a esta intensificación de las iniciativas...? Podemos afirmar que han tenido una importancia decisiva en muchos aspectos. Debido a la falta de tiempo, sólo destacaré aquí las contribuciones de dos de nuestros asociados, con quienes mantenemos una cooperación muy estrecha: la Red Mundial de Personas con VIH/SIDA (GNP+) y el Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH y el SIDA (ONUSIDA).

1) Ambos han contribuido al desarrollo de nuestra capacidad institucional en el ámbito del SIDA. ONUSIDA ha participado en nuestros cursos de capacitación de personal directivo superior; miembros de la junta de las Redes Regionales de Personas que Viven con el VIH y el SIDA están colaborando para mejorar los programas educativos inter pares destinados a los jóvenes en África, América Latina, Asia central y Europa oriental, así como para desarrollar nuestras aptitudes en el ámbito de la reducción del daño.

2) La mayor contribución de GNP+ puede haber sido situar nuevamente a la Cruz Roja en el plano internacional por lo que respecta al SIDA, a través del diálogo con personas seropositivas que organizamos conjuntamente durante el Período extraordinario de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas dedicado al VIH/SIDA, idea que está tomando forma. Próximamente sumaremos nuestras capacidades en una acción mundial para reducir el estigma relacionado con el VIH.

3) Se ha desarrollado la capacidad de las organizaciones locales de personas que viven con VIH y SIDA mediante el instrumento denominado "Desarrollo positivo", que una organización como la nuestra hubiera tardado años en elaborar; a cambio estamos proporcionando a GNP+ medios para la formación sobre el terreno que están realmente fuera de su alcance.

Éstos son sólo algunos ejemplos; las contribuciones de los asociados internacionales ya han sido enormes, pero la aportación decisiva estriba en el entorno que esas contribuciones crearán, que propiciará esa misma colaboración en el plano comunitario.

Por consiguiente, ¿qué enseñanzas podemos extraer de lo expuesto? ¿Qué conclusiones podemos sacar?

Se han de reconocer sin temores las deficiencias propias; ninguna organización ha obtenido resultados suficientemente satisfactorios; ninguna ha hecho lo suficiente. Ser honestos, da buenos resultados.
Es preciso trabajar de manera sistemática y creativa en la cuestión del estigma, el rechazo y la discriminación en el plano interno: se trata de "nosotros", de todos nosotros, no de "ellos". La experiencia de la Cruz Roja muestra que PUEDEN lograrse rápidos progresos.
La estrategia de intensificación de la respuesta requiere que se aborden no sólo las preocupaciones operacionales, sino también el desarrollo de la capacidad, la credibilidad y el apoyo de asociados que, una vez más, pueden prestar una ayuda importante.
Centrarse en asociados que puedan ofrecer lo que a uno le falta (en lugar de asociados que tengan nuestras mismas características). Esto puede parecer complejo y es preciso desarrollar las relaciones con los asociados, por lo que es necesario ser muy selectivo... Pero éstos son los asociados que pueden contribuir a transformar la organización.
De hecho, estoy convencido de que, independientemente de lo que hagamos, el SIDA transformará a Gobiernos y a organizaciones como la nuestra. Si no somos capaces de dar una respuesta adecuada, nuestros nietos, al evocar el pasado, recordarán a organizaciones que perdieron pertinencia y credibilidad por no haber actuado cuando millones de personas estaban muriendo. Si somos capaces de preparar una respuesta adecuada que pueda contener la epidemia, nuestros nietos, al evocar el pasado, recordarán orgullosamente a organizaciones y personas comprometidas.

Finalmente, quisiera agradecer a los numerosos dirigentes de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja que han venido a Barcelona a fin de perfeccionar sus aptitudes para impulsar la respuesta al SIDA. Deseo asimismo expresar un especial agradecimiento a los voluntarios de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja por su valiente contribución y, a todos ustedes, mi profunda gratitud.